La dama de la ventana – Cuento

Los apartamentos Le Gare son conjunto de edificios reciente construidos. A la primera semana de que se terminará de hacer la torre 1, algunas personas comenzaron habitar el edificio. Sin embargo, a medida que las personas ingresaban, los habitantes empezaron a chismosear y divulgar rumores extraños. Algunos sobre lo que hacían sus vecinos, y otros decían haber visto figuras oscuras que aparecían por el rabillo de sus ojos y luego desaparecían. Lo más extraño que dijeron fue que los ascensores se movían solos. Por esos momentos, la administración de Le Gare pasó un comunicado donde explicaba que ellos no serían responsables de los accidentes que pudieran pasar dentro de sus edificios si las personas no eran cuidadosas. Más abajo del comunicado pidió que los padres y madres estén más pendientes de sus hijos. De inmediato se difundió el rumor de que una mujer se había matado cuando su hijo se calló por una de las ventanas. Luego a las personas se les hizo un nudo en la garganta cuando se corroboró el bochinche.

Una señora había comprado uno de los apartamentos de la torre 1, el 712 en el séptimo piso. La señora no tenía intensión de vivir allí, pero si quería tener un poco más de dinero. A la semana un joven llamó y pasó a vivir allí. El joven organizó el lugar con las cosas que tenía, una mesa de plástico, una cama con sábanas y un televisor. Se había dicho que conseguiría más cosas después. El viernes él limpió el lugar, acomodó todos y colocó unas flores en un florero improvisado. Esa noche se vistió muy bien y fue hacia la puerta. Antes de salir, Sergio se detuvo en seco y palmó su bolsillo. Luego miro hacia todos lados.

  • Allí están –se dijo–. Por poco tendría que dormir afuera.

Fue hacia la mesa y metió las llaves en su bolsillo. Cuando salió de su apartamento, sus vecinos entraron al ascensor.

  • ¡Oigan, espérenme! –gritó mientras le colocó seguro a la puerta.
  • Lo siento, está lleno –mintió el señor, mientras presionaba el botón para cerrar rápido la puerta.

Sergio no alcanzó la puerta y golpeó la pared después de maldecir. Enseguida presionó el botón. Esperó un momento enfrente de la puerta, para después irse por las escaleras. Cada segundo que pasaba allí quieto lo ponía incómodo. Se había dicho que era más rápido por las escaleras, por lo que en un impulso decidió intentarlo.

  • Si me quedo allí, tendía que esperar al menos dos minutos –pensó–. Del séptimo piso al primero me demoraría también dos minutos, por lo que no pierdo en intentarlo.

Sergio estaba ansioso en ir en su carro al club “La bonne fortune” y llevarse una chica de la pista de baile a su apartamento. Estaba seguro que sus pasos de baile y el carro que tenía le ayudaría a conseguir la atención de una chica bonita.

  • Hoy voy a perrear con una vieja toda la noche, sea quien sea –se había tatuado esa idea en su cabeza.

Comenzó a abajar las escaleras tranquilo. Vio los carteles de precaución por primera vez, pero no les dio mucha importancia. En el quinto piso notó algo extraño. La ventana de las escaleras estaba abierta. Al lado había un cartel que decía “¡cuidado, no abrir!”

  • Estaba seguro que todas estas ventanas estarían cerradas –opinó–. Sobre todo que por una de ellas un niño se cayó.

Sergio se imaginó como hubiera sucedido. Luego se estremeció y decidió alejarse de la ventana. En el cuarto piso Sergio vio algo distinto. No solo estaba la ventana abierta, sino que chorreaba varios hilos de sangre. Cada una caía más rápida que la otra. Sergio escuchó el ascensor abrirse en el tercer piso.

  • ¡Esperen! –gritó mientras corría hacia las puertas corredizas–. ¡No cierren!

Ignoró la ventana. Saltó de las escaleras, se tropezó y se levantó. Un señor trató de mantener la puerta abierta pero el ascensor se cerró de todos modos. Sergio presionó el botón y esperó. El ascensor se detuvo en el séptimo piso. Por más que él esperara el elevador no quería bajar.

  • Maldita sea, tendré que usar las escaleras –se dijo.

Empezó a abajar las gradas una por una…

Te gustó la historia, apoyame en mi patreon y podrás leer la historia completa ahora mismo. Este viernes publicaré la segunda parte, así que tranquilos.

En estos momentos estamos en una situación muy grave. Por eso debemos quedarnos en casa y hacer lo posible para evitar que el corona virus se propagué más. Para mi esto es una oportunidad para dedicarle más tiempo a otras cosas importante, como la pintura y la escritura.

Tengan paciencia conmigo, tengo dos entradas pendientes por terminar y tengo unos deberes que hacer. Pareciera que la cuarentena es el momento para descansar pero a veces me encuentro tan ocupado. Cosas de la cuarentena.

No olviden apoyarme en mi patreon. seguiré publicando historias y gracias a su apoyo comenzaré a crear nuevas cosas. Recuerden, este viernes la segunda parte

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